que se queja y se ríe en un instante
y se muestra entre alegre lastimada,
así la diosa, a quien ninguna iguala,
con el supremo padre se regala.
«Siempre, dice, entendí, padre piadoso,
que a las cosas que yo de pecho amase
afable te hallara y amoroso,
puesto que a algún contrario le pesase;
mas, pues que contra mí te veo rabioso
sin te lo merecer, ni sin que errase,