mas ni todo lo esconde, ni descubre,

el velo de tal bien no nada avaro:

despierta los deseos lo que encubre

y más lo que descubre el velo raro;

ya se sienten del cielo en toda parte

los celos en Vulcano, amor en Marte.

Y mostrando en su angélico semblante

una risa y tristeza mal mezclada,

como dama que ha sido de su amante

en amorosas burlas maltratada,