se hicieron por armas señalados

con la bandera vuestra vencedora;

un Pacheco feroz, y los amados

Almeidas, por quien siempre el Tajo llora;

Alburquerque terrible; Castro fuerte

y otros a quien rendir no osó la muerte.

Veréis amor de patria, no movido

por premio vil, más alto y casi eterno,

pues que no es premio vil ser conocido