por pregón de su nido, aunque paterno.

[Canto I, Estr. 10].

Y en cuanto de éstos canto (pues no puedo

cantar de vos, pues no me atrevo a tanto),

los vuestros gobernad con tal denuedo

que deis al reino paz, materia al canto:

sientan vuestro valor y tengan miedo

(que por el mundo todo cause espanto)

de ejércitos y hechos singulares

tierras en Libia y en Oriente mares.