Sin herencia su hijo había dejado
diciendo que las tierras y grandeza
del señorío todo suya era,
pues que en dote su padre se la diera.
»Pues el príncipe Alonso, que de esta arte
se llamaba, del nombre de su abuelo,
viéndose sin tener del reino parte,
que a la madre y padrastro lo dió el cielo,
hiriéndole en el pecho el duro Marte
determina espantar con guerra el suelo,