»Y tú, madre Lisboa, que, en el mundo,
de las demás sin duda eras princesa,
que edificada fuiste del facundo
por cuyo ingenio fué Dardania presa;
Lisboa a quien se rinde el mar profundo,
te rindes a la fuerza Portuguesa,
ayudada de gente de la armada
que del Septentrión fuera enviada.
»Ya del germánico Albis y del Reno,
de la Bretaña fría conducidos,