a destruir el pueblo sarraceno

muchos con santo pecho eran partidos:

la boca entraban ya del Tajo ameno,

y con el gran real del rey unidos,

con ellos de alta fama y de trofeos

puso cerco a los muros Uliseos.

»Cinco veces la Luna se escondiera

y tantas lleno el rostro se mostrara

cuando la gran ciudad se le rindiera

al duro cerco con que la asediara: