gente de todo el reino, cuya usanza
es andar siempre tierras conquistando,
asedia a Badajoz, y luego alcanza
el fin de su deseo peleando
con tanto esfuerzo y arte y valentía,
que ella hizo a las otras compañía.
»Mas Dios, que la venganza justa guarda
y el castigo de aquel que lo merece,
y, para que por bien se enmiende, tarda,
y cuando no, por pena le obedece,