»Aunque la rica Arabia y los valientes
Eniocos y Colcos, cuya fama
por el vellón es grande entre las gentes;
Capadocia, y Judea, que a un Dios ama;
los crüeles Cilicios, y pacientes
Sofenos, con Arabia, que derrama
las aguas de dos ríos, cuya fuente
tiene en un monte santo su corriente.
»Y puesto, en fin, que desde el mar de Atlante
hasta el scítico Tauro obedecido