y acaba de oprimir la nación fuerte

en la tierra que al Luso cupo en suerte.

»Después vino Dionís, que bien parece

del bravo Alfonso estirpe clara y dina,

con quien la fama grande se obscurece

del ánimo y grandeza alejandrina:

con éste el reino próspero florece,

alcanzada la paz santa y divina,

con pragmáticas, leyes y costumbres,

de la tranquila tierra claras lumbres.