que siempre hubo entre muchos diferencias.

»No falta con razón quien desconcierte

de la opinión de fuertes aprobada,

en quien la fuerza antigua se convierte

en su fidelidad jamás usada;

pudiendo el temor más de baja suerte

que el amor y lealtad tan sublimada,

niegan su rey, su patria y, si conviene,

negarán, como Pedro, al Dios que tiene.

»Mas no permitió Dios que se sintiese