con la lanza enristrada en los arzones,

van corriendo y gritando a boca abierta:

«¡Viva, viva el gran rey que nos liberta!»

»Del vulgo popular unos aprueban

la guerra que la patria defendía,

otros armas alimpian y renuevan

que el orín de la paz gastado había;

capacetes estofan, petos prueban,

ármase cada cual cual convenía;

otros hacen vestidos de colores