tantos de los contrarios se han juntado:

está don Nuño cual por los oteros

de Ceuta el cruel león encarnizado,

que cercado se ve de caballeros,

de Tetuán corriendo campo y prado:

acósanlo con lanzas, y él, rabioso,

turbado un poco está, mas no medroso.

»Míralos con furor, mas su natura

ferina y rabia no le compadecen

que huya; mas se arroje en la espesura