que los hijos que estaban en el nido

sintió que en cuanto el pasto les buscaba

el pastor de Marsilia los hurtaba,

»corre rabiosa y gime y con bramidos

los siete montes hiende, atruena, abala:

tal va don Juan con otros escogidos

corriendo a socorrer la primera ala.

»¡Oh fuertes compañeros, oh subidos

»caballeros, a quien ninguno iguala!

»Los vuestros defended, que la esperanza