de una noble vergüenza, honroso fuego,

sobre cuál más con ánimo valiente

peligros vencerá del marcio juego,

porfían; tiñe el hierro el fuego ardiente;

rompen primero mallas, petos luego:

así reciben junto y dan heridas,

como quien tiene en poco sangre y vidas.

»Muchos van de Cocito a ver el lago,

en cuyo cuerpo muerte y hierro entraba;

el Maestre murió de Santiago,