[Canto IV, Estr. 73].

»Del agua se le antoja que salían,

hacia donde él estaba caminando,

dos hombres que muy viejos parecían,

de un aspecto, aunque agreste, venerando:

de la barba y cabello les caían

gotas que el cuerpo todo van bañando,

la color de la cara denegrida,

la barba espesa, blanca, algo cumplida.

»Ambos tienen la frente coronada