de amor y de piadoso sentimiento:

los viejos y los niños nos seguían,

a quien la edad les da más corto aliento;

los montes más cercanos respondían

movidos en tan triste apartamiento;

las lágrimas la arena allí bañaban

y en número con ella se igualaban.

»Nosotros, sin volver los tiernos ojos

a las madres y esposas con cuidado,

porque dejar de amor tales despojos