porque en la mar se oyese claramente,
con saber de experiencias solas hecho,
estas palabras saca de su pecho:
«¡Oh gloria de mandar, vana codicia
»de aquesta liviandad que llaman fama!
»¡Oh fraudulento gusto, oh gran malicia,
»atizada del ser que honra se llama!
»¿Qué castigo tan grande, qué justicia
»en el pecho ejecutas que te ama?
»¿Qué muertes, qué peligros, qué tormentas