al desplegar la vela voces dimos

diciendo: «¡Buen viaje!» Luego el viento

en el mástil mostró su movimiento.

»Era tiempo en el cual el Sol la lumbre

entraba en el Nemeo truculento,

y el mundo, declinando de su cumbre,

estaba en sexta edad cargado y lento:

en ella ve, como es vieja costumbre,

cursos del Sol catorce veces ciento

con más noventa y siete en que corría