con aves que digieren hierro helado,

padeciendo de todo extrema inopia,

aparta a Berbería de Etiopia.

»El límite pasamos donde llega

el Sol que para el Norte el carro guía,

donde yacen los pueblos a quien niega

el Climeneo la color del día;

aquí gentes extrañas lava y riega

el negro Sanagá con su agua fría,

donde el cabo Arsinario el nombre pierde,