después que por nosotros fué poblada,
y no por ser postrera Venus osa
llamar a cualquier otra más preciada,
que a ella, siendo suya, le rindiera
a Cipro, Gnido, Pafos y Citera.
»De Masilia la costa atrás dejamos,
do apastan aceniegues su ganado,
donde las frescas aguas no gustamos
ni hay hierba que les baste en campo y prado;
ser la tierra infructífera hallamos,