Febo quema los dioses que Tifeo
con miedo hizo peces de Nereo.
Los vientos blandamente los llevaban
como a quien por amigo tiene el cielo;
sereno el aire y tiempos se mostraban
sin de nuevo peligro haber recelo,
en la Costa Guinea atrás dejaban
el Promontorio Praso con gran vuelo,
cuando el mar descubriendo les mostraba
nuevas islas que en torno cerca y lava.