a Dios pedí quitase aquellos duros
casos que Adamastor contó futuros.
»Ya Flegón y Pirois venían tirando
con otros dos el carro rutilante,
cuando se fué la tierra alta mostrando
en qué fué convertido el gran gigante.
Al longo de la costa comenzando
a cortar ya las aguas de Levante,
por ella abajo un poco navegamos,
donde segunda vez tierra tomamos.