»De ellas salía un olor tan malo y bruto
que el aire más vecino inficionaba;
no se hallaba allí médico astuto,
cirujano sutil menos se hallaba:
cualquiera en este oficio poco instruto
por la podrida carne así cortaba
como si fuera muerta, y convenía,
pues muerto queda luego el que la cría.
»En fin, que en esta incógnita espesura
gran parte se quedó de compañeros,