en Mozambique cruel al fin surgimos,

de cuya falsedad y vil bajeza

ya serás sabedor, y de los daños

de Mombaza y sus pueblos con engaños.

»Hasta que aquí seguros a este puerto,

cuya blandura y dulce tratamiento

dará salud a un vivo, vida a un muerto,

nos trajo la piedad del alto asiento.

Aquí como en florido y fresco huerto

reciben cuerpo y alma gran contento,