el caso cada cual que más notara:

nadie de ellos los ojos mueve o tira

mirando a quien el mar se sujetara;

mas las riendas el Delio vuelve y gira

que el lampacio mancebo mal guiara,

por gozar de la Tetis más de espacio,

y el rey se va del mar a su palacio.

¡Cuán dulce es el loor y propia gloria

de claros hechos, cuando son sonados!

Cualquier noble trabajo que en memoria