venza o iguale los grandes ya pasados,
la envidia de la ilustre ajena historia
hace mil veces hechos sublimados,
y al que en obras de fama se ejercita
el ajeno loor mucho le incita.
No tuvo en tanto Aquiles el famoso
Alejandro, aunque fuerte en la pelea,
cuanto de quien lo canta el numeroso
verso, por quien lo envidia, a quien desea.
El premio de Milcíades glorioso