las telas de oro fino y lo cantasen.

Porque el amor fraterno, puro, honesto,

de dar al lusitano pecho y hecho

digno loor, ha sido el presupuesto

de las bellas Tagides que esto han hecho:

por lo cual sólo debe estar dispuesto

a las altas empresas siempre el pecho,

pues por ésta o por otra cualquier vía

no perderá su precio y su valía.