de un polo al otro polo el mar airado,

y como tú lo quieres y deseas,

término das al mundo limitado,

y tú, padre Oceano, que rodeas

el globo de la tierra que has cercado,

y a ninguno permites, aunque amigo,

que tus límites pase sin castigo.

»Y los demás que nunca habéis sufrido

injuria en vuestro reino chica o grande,

que con castigo igual no hayáis tenido