venganza de este tal que en la mar ande,

¿cómo en tanto descuido habéis vivido,

quién puso en tanto grado que os ablande

los pechos con razón endurecidos

contra los hombres flacos y atrevidos?

»Visteis que con grandísima osadía

el cielo acometieron más supremo;

visteis aquella loca fantasía

de tentar a la mar con vela y remo;

visteis y veis ahora cada día