no faltarán pilotos que guiando
vayan allá la flota sabiamente:
justo será que, un poco reposando,
toméis algún refresco; y que el regente
que gobierna la isla luego os vea
y de mantenimientos os provea.»
En acabando aquesto se tornara
a sus barcas el Moro y compañía:
del capitán y gentes se apartara
con muestras de debida cortesía.