Luego Febo en las aguas encerrara
con cristalino carro el claro día,
dando cargo a su hermana que alumbrase
el largo mundo mientras reposase.
La noche se pasó dentro en la flota
con extraña alegría no pensada
por hallar en la tierra tan remota
nueva de tanto tiempo deseada.
Entre sí cada cual discurre y nota
la manera, y la gente acá apartada,