el sol está en las armas verberando

como en limpio cristal y bel diamante;

mas divísase en uno y otro bando

partido desigual y disonante

entre once y doce, cuando ya la gente

comienza a alborotarse comúnmente.

»Vuelven todos el rostro donde había

la causa principal del rebullicio

y ven un caballero que venía

con armas y caballo a su servicio: