mas sus hechos dejemos no explicables,
que los de sus vasallos son notables.
»Este que ves mirar con gesto airado
para el rompido alumno, mal sufrido
diciéndole que el campo destrozado
recoja y torne al puesto defendido:
vuelve el mozo del viejo acompañado,
que vencedor lo hace de vencido:
Egas Muñiz se llama el fuerte viejo,
de vasallos leales claro espejo.