sin la cual fueran todos bautizados?

¿Es justo que yo llore y tú te goces?

Pues sabe que a tu puerta son llegados

los que serán al reino extraño daño

si con tiempo no ve su desengaño.

»Mientras la fuerza es flaca de esta gente,

ordena cómo el reino les resista,

porque al salir del sol muy fácilmente

se puede en él fijar la aguda vista;

mas cuando está en el medio más ardiente