en la casta de Adán por pena fiera,

oh grande rey de aquesta secta mora,

no hubiera en ti el recelo que ahora mora.

»Mas porque ningún bien grande se alcanza

sin gran trabajo, y en cualquiera hecho

va el temor tras los pasos de esperanza

que vive siempre dentro un mismo pecho,

me muestras, rey, tan poca confianza,

de esta verdad poniéndome en estrecho,

sin ver lo que en contrario hallarías,