propósito, vencimos la fortuna,
hasta que aquí en tu reino tan pujante
asentamos la última coluna:
pasando de la mar, loca, inconstante,
la tempestad mortífera, importuna,
a ti llegamos, rey: sólo queremos
señal que a nuestro rey de aquí llevemos.
»Esta es la verdad, rey; que no haría
por tan incierto bien, tan flaco premio,
cual, no siendo esto así, esperar podía,