con la luz de Argos, Hidra, Liebre y Ara.

»De los sucesos prósperos primeros

nació el osar: con éste descubrieron

poco a poco caminos extranjeros,

que yendo unos tras otros prosiguieron.

Los moradores de África postreros,

los que las siete llamas nunca vieron,

fueron vistos de nos, atrás dejando

cuantos están los Trópicos quemando.

»Así, con firme pecho y con constante