de Gama preso, cuando se acordara

si Coello en la ribera le esperaba

con barcos, como él antes lo ordenara;

luego secretamente le mandaba

que se torne a la flota que dejara,

no fuese aquella noche salteado

del enemigo bando conjurado.

Tal ha de ser quien quiere con el Marte

imitar los ilustres, o igualarlos:

que vuele el pensamiento a toda parte;