cerca del puerto está Meca, nombrada

por una falsa fama y devaneo

que afirma haber en ella la profana

corriente religiosa mahometana.

Gidá se llama el puerto donde el trato

de todo el mar Bermejo florecía,

de que lleva provecho grande y grato

el soldán que esta tierra poseía:

de aquí dos malabares, por contrato

del infiel, la bella compañía