Eran estos tratantes los mayores

de Calicut, por ricos conocidos:

su falta la sintieron los mejores

y el estar en la flota detenidos:

en las naos ya están trabajadores

volviendo el cabrestante, repartidos

al trabajo: unos tiran de la amarra,

quiebran con duro pecho otros la barra.

Cuélganse otros del mástil y desatan,

la vela que con grita se soltaba,