con incendios y asaltos truculentos;

y algún engaño traen de atrás urdido

contra nosotros, porque sus intentos

no son sino robarnos y matarnos,

las mujeres e hijos cautivarnos.

»También sé cómo está determinado

de mañana saltar por agua en tierra

el capitán, de gente acompañado,

que do hay mala intención el miedo afierra:

tú debes de llevar tu campo armado