con alguna fingida isla divina
matizada de flores y frescura,
cual las tiene en el reino que confina
con el que al hombre fué de poca tura,
fuera de las que tiene soberanas
adentro de las puertas herculanas.
Quiere que las acuáticas doncellas
allí esperen los ínclitos varones,
las hermosas que dan gloria con vellas
y con la gloria dan pena y pasiones;