que como le ayudó en aquella liga,

quiere que en ésta ahora ayude y siga.

Las aves junta al carro que en la vida

las exequias de muerte están cantando,

y aquellas en que fué ya convertida

Peristea, las flores apañando.

En cerco de la diosa, ya partida,

se van lascivos besos todas dando:

ella por donde pasa, el aire, el viento,

sereno hace con su movimiento.