A los Idalios montes se desciende
do su flechero hijo acaso andaba
ayuntando otros muchos, que pretende
expedición hacer soberbia y brava
contra el caduco mundo, porque enmiende
errores en que ha mucho que se estaba,
amando cosas que le fueron dadas,
no para ser amadas, más usadas.
Ve Acteón en caza tan austero,
ciego de una alegría bruta, insana,