que porque no pasasen sin que en ella

tomasen puerto, como deseaba,

donde las naos navegan la movía

la Acidalia, que más que esto podía.

Luego la hizo inmoble, como vido

ser vista del piloto y demandada,

cual Delos se quedó habiendo parido

Latona y Febo y la que a caza es dada.

Al punto para allá fué el mar rompido

donde la costa hace una ancha entrada: