para el piélago largo que rodea
Temistitán, do el Occidente estaba:
Favonio el gran calor del Sol recrea
con soplo que en las aguas respiraba,
volviéndole el frescor la dulce vida
al lirio y al jazmín, del sol perdida.
Cuando se van las ninfas y amadores
por la mano conformes y obedientes
a los palacios ricos de labores
con pórfido y cristal resplandecientes;