»A todos otra vez desbaratando,

por tierra y mar, el gran Pacheco osado,

la grande multitud que irá matando

a todo el Malabar tendrá admirado:

Samorín, con la rabia, renegando,

al combate saldrá más denodado;

su gente con injuria, y los remotos

dioses, irá llamando con mil votos.

»Ya no defenderá solos los pasos,

mas quemarle ha lugares, templos, casas,