y viendo que a Pacheco le abandona
su fuerza, y que no hay fuerza que él estime,
inventará traiciones y venenos,
mas siempre (Dios queriendo) hará menos.
»Tornará la vez séptima, cantaba,
a pelear con el invicto Luso,
a quien trabajo alguno no espantaba,
y si lo esté, le tiene muy confuso.
Traerá para la guerra, horrenda y brava,
máquinas con maderos fuera de uso,