y en la costa, que toda se rodea

de leños enemigos y artificios,

contra los Lusos, a velas y remos,

el mancebo Lorenzo hará extremos.

»Dentro en las naos del Samorín potente,

que henchirán el mar, la gran pelota

que saldrá del cañón de cobre ardiente

dejará casco, mangle y vela rota;

y los garfios echando osadamente,

dará en la capitana, algo remota,